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Un mes en Nunca Jamás [Parte 3]

Saturday, November 15th, 2008

Asombrados de la construcción que los elfos habían levantado en la montaña, con Campanilla nos fuimos a pasear, y a beber un cóctel de jugo de flores silvestres, que tiene un efecto revitalizante y relajador, Campanilla prepara unos muy buenos :)

Después de un buen paseo, y unos cócteles, nos recostamos a buscar formas en las nubes. Campanilla se había quedado dormida y yo, muchas ganas de levantarme no tenía, así que cerré los ojos, y me quedé quieto.

Sólo escuchaba el bosque… Los arroyos, el viento entre los árboles, las aves, hadas cantando…

Supongo que me quedé dormido, porque cuando abrí los ojos, tenía a Campanilla casi encima mío y me decía que había pasado mucho tiempo desde que estábamos en las colinas del este.
No se qué dijo, pero debió ser grave, porque me levanté de un salto y la seguí tomado de su mano.

En el camino, vimos que había una excursión por parte de los elfos, o al menos eso parecía, porque marchaban en fila, en dirección este.

Elfos marchando

Elfos marchando

Caminamos por un sendero estrecho que costeaba un arroyo del cual salía un vapor brillante, parecía una fuente inagotable de energía.
Después descendimos por unos árboles que estaban caídos formándo un precario puente, que daba la sensación de desmoronarse en cualquier momento.
Más tarde ascendimos por un camino que se abria entre los árboles, y llevaba a la cima de una montaña. Cuando llegamos a la parte más alta de la montaña, ella me dijo que presentía que algo malo iba a ocurrir…

Ahí nomás, a los pocos pasos, vimos algo sorprendente… (more…)

Quinto dia fuera de Nunca Jamas | Una historia especial

Friday, February 29th, 2008

Después de haber perdido el álbum fotográfico :( seguimos este interminable viaje que cada vez nos hace más grandes.

Esta vez encontramos a una princesa. Esta vieja princesa nos invitó a su casa, donde pudimos descansar un poco.

Mientras Campanilla y yo dormíamos, ella nos preparó un almuerzo que resultaría inolvidable.
Al despertar, me encontré con que era el único durmiendo allí, Campanilla y la princesa Kwil no estaban. Pensé por un momento que me habrían abandonado para siempre, pero a lo lejos logré divisar unas risas, entonces recorrí toda la casa y no logré encontrarlas.

Dos minutos más tarde las vi venir a las dos con un hermoso unicornio.
Campanilla me contó alucinada que el paseo en unicornio fue fantástico y que ambas habían descubierto nuevas flores que crecían frente a un lago, que las usarían para complementar el almuerzo.

A fin de un poco tiempo almorzamos. Las flores que habían traído tenían un gusto diferente a todo lo que habíamos probado, pero me recordaba a algo.
Y en el momento que tragué el primer bocado me di cuenta que era lo que me recordaba. Me recordaba a la fuente de vitalidad por la que pasamos el primer día, solo que esta vez no tuvimos que esperar dos días para ver los resultados.

Ni en Campanilla ni en mi se vieron cambios drásticos, pero si en Kwil.

La anciana se fue tornando cada vez más bonita y resultó ser una bella princesita. Había vuelto a ser joven.
La princesa no podía creer que eso fuese posible, Campanilla y yo nos miramos con una mirada de complicidad y ella se sonrojó.

Después de haber estado hablando varias horas con la princesa, Campanilla y yo seguimos nuestro viaje. Nos despedimos de la princesa y continuamos caminando…La joven princesa Kwil y su unicornio

Un paseo por los bosques de Nunca Jamás

Saturday, September 29th, 2007

Hoy estuve paseando por los bosques de Nunca Jamás, por eso el theme así… :-P , y me encontré con seres que hacía mucho que no veía.

El Escuadrón Elfo2 (EEE2), las hadas de la colina, el viejo leprechaun del roble, y muchos más…

La tarde era cálida. No hizo frío estos días por Nuna Jamás. Hubo un día de lluvia de cristales luminosos, pero sólo duró unos pocos minutos.

También jugué a la mancha con los piratas y el capitán garfio.
Esperé a campanilla a que se vistiera para pasear por la montaña.

Y en la caminata con campanilla encontré:

  • Un viejo reloj
  • Una botella de oro que contenía ron
  • Caramelos de muchos colores
  • Un dibujo de un paisaje
  • Una carta sin destinatario
  • Dos monedas de oro
  • Un sombrero percudido

En cuanto llegué a mi guarida, las ordené en mi estantería y me quedé mirándolas mientras campanilla me cantaba, hasta que me dormí.

Campanilla se había ido, para cuando desperté. Y una carta me dejó:

Disculpame por haberme ido sin avisarte. Pero es que pasó algo muy importante, hasta podría ser peligroso y tuve que marcharme tan pronto como pude.

Campanilla

Mientras trato de averiguar qué es lo que sucede, no puedo dejar de pensar si Campanilla estará bien…

¡Quiero saber cómo y dónde se encuentra!

¡Ya mismo voy a buscarla!