El país de Nunca Jamás pierde magia a gran velocidad.
Ahora, con la ausencia de Campanilla, las hadas parecen desorientadas y se pierden al final de la tarde, cuando el sol se oculta y no vuelven por tres o cuatro días.
Asimismo pasó con los elfos. Fueron desapareciendo y hasta ahora son cinco los que puedo llegar a contar.
Nunca Jamás pierde la magia, de verdad.
Pierde la magia, la pierde…
Si quieren un momento de tristeza, vean el wallpaper que les dejo. Es una fotografía de lo que es hoy Nunca Jamás.