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La Serpiente Blanca

Hace mucho tiempo vivía un rey, famoso en todo el país por su sabiduría. Nada le era oculto; y parecía que por el aire le llegaban las noticias de las cosas más desconocidas  y secretas. Pero tenía una extraña  costumbre. Todos los días, después de la cena, cuando la mesa había sido retirada y cuando nadie se hallaba presente, un criado de confianza le servía un plato más. Estaba tapado, y ni siquiera el criado sabía lo que contenía, pues el Rey no lo descubría ni lo comía hasta encontrarse completamente solo.

Las cosas siguieron así durante mucho tiempo, hasta que un día al criado que retiraba el plato, le entró una curiosidad irresistible, y después de retirar el plato, lo llevó a su propia habitación. Cerró la puerta con todo cuidado, levantó la tapadera y vio que en la bandeja yacía una serpiente blanca. No pudo resistir el antojo de probarla, cortó un pedacito y se lo llevó a la boca.
Apenas lo hubo tocado con la lengua, cuando oyó un extraño susurro de suaves voces que venían de afuera de la ventana. Él fue y escuchó con detenimiento, y observó que eran gorriones que hablaban entre sí, contándose mil cosas que vieran en los campos y bosques. Al comer aquel pedacito de serpiente había recibido el don de entender el lenguaje de los animales. Continue reading ‘La Serpiente Blanca’

El Agua de la Vida

Había una vez un rey que tuvo una enfermedad, y nadie creía que podría sobrevivir contra ella. Él tenía tres hijos quienes se preocuparon mucho al saber de su enfermedad, y bajaron a los jardines del palacio a lamentarse. Allí encontraron a un anciano que les preguntó la causa de su angustia. Ellos le dijeron que su padre estaba tan enfermo que pronto moriría, ya que no se sabía de nada que lo pudiera curar. Entonces el anciano les dijo:

-”Yo sí sé de un remedio, y es el agua de la vida. Sí el toma de ella, se curará, sólo que es muy difícil de encontrar.”-

El hijo mayor dijo:

-”Yo iré a buscarla.”-

Y fue donde el padre enfermo a rogarle que le dejara ir en busca del agua de la vida, pues era lo único que podría salvarle. Continue reading ‘El Agua de la Vida’

De perlas, diamantes y fantasía

Érase una vez una viuda que tenía 2 hijas. La mayor se parecia a la madre en todo, tanto fisicamente como en la forma de ser, quien veia a la madre veia a la hija. Las 2 eran muy antipaticas y soberbias, a tal punto que nadie queria estar cerca de ellas, ni vivir junto a ellas.

La mas joven por el contrario, tenia una dulzura increible, y por la bondad del corazon era el retrato de su padre y era de una belleza incomparable que era dificil encontrar otra joven tan bella como. Naturalmente, como todos aman a sus semejantes, la madre tenia predilección por la mayor y sentia por la menor una adversion y repugnancia espantosa. Le hacia comer en la cocina, y todos los quehaceres de la casa le tocaban a ella. Aparte de todo, esta pobre niña debia dar 2 viajes a una fuente distante, de mas de 2 kilometros a buscar agua y traer un gran cantaro lleno.

Un dia mientras estaba en la fuente llenando su cántaro, se le acerca una pobre vieja, quién le rogó que le diera agua de beber. “Pero claro, abuelita, con mucho gusto.” -respondió la niña-, “espere que le llene la jarra”. Inmediatamente la limpio, la llenocon agua fresca y se la presentó, sosteniéndola en sus propias manos para que bebiera cómodamente y hasta saciarse. Cuando hubo bebido, la viejita le dijo: “Eres tan buena, y tan bella que por esto no puedo hacer menos que darte un regalo”. Aquella era un hada que había tomado la forma de una vieja campesina para ver hasta donde llegaba la bondad de la jovencita. Y continuó.”Te doy por regalo que por cada palabra que sale de tu boca brotará o una flor o una piedra preciosa”.

La muchacha regresó a la casa con el cántaro lleno, algunos minutos más tarde; la madre estaba hecha una furia por el minúsculo retardo. “Mamá, ten paciencia, te pido perdón” dijo la hija toda humilde, y en tanto hablaba le salieron de la boca dos rosas, dos perlas y dos diamantes enormes. “Pero qué sucede aquí!!” dijo la madre estupefacta, “me equivoco o estás escupiendo perlas y diamantes!… Oh pero cómo, hija mía? …”

Era la primera vez en toda su vida que la llamaba así y en tono afectuoso. La niña contó ingenuamente todo lo que le había sucedido en la fuente; y mientras hablaba , brotaban los rubíes, topacios de sus labios. “Oh, qué fortuna!”, dice la madre, “necesito enviar también a esta otra niña.

Mira, Cecchina, mira lo que sale de la boca de tu hermana cuando habla. Te gustaría tener también a ti este don?… Es necesario que solamente vayas a la fuente de agua y si una viejita te pide agua, dásela con mucha amabilidad.” “¡No faltaba más, ir a la fuente ahora!” reclamó la otra. “¡Te digo que vayas ahora mismo!” Gritó la mamá.

Salió corriendo la muchacha, llevando consigo la más bella jarra de plata que había en la casa. … Apenas había llegado a la fuente, apareció a una gran señora, vestida magníficamente, que le pide un poco de agua. Era la misma hada que había aparecido a su hermana; pero había tomado el aspecto y vestuario de una princesa, para ver hasta dónde llegaba la malacrianza de esa joven. “¡Pero claro” dice la soberbia, “que he venido aquí para darle de beber a usted! …¡Seguro!…Para darle de beber a usted y no a otra persona!…Un momento, si tiene sed, la fuente está ahí!” “Tienes muy poca educación, muchacha…” dijo el hada sin inmutarse “Ya que eres tan maleducada te doy por regalo , que por cada palabra pronunciada saldrán de tu boca una rana o una serpiente”.

Apenas la vio la madre a lo lejos, que le grita a plena voz: “¿Como te fue, Cecchina?” “¡No me molestes mamá!, replicó la muchacha; e inmediatamente escupió dos víboras y dos ranas Oh Dios, que veo!… la culpa debe ser toda de tu hermana!, me las pagará!” Y se movió para pegarle. Aquella pobre joven huyó del rencor y fue a refugiarse en el bosque cercano.

El hijo del Rey que regresaba de la caza la encontró en un sendero , y viéndola tan hermosa, le preguntó qué hacía en ese lugar tan sola, y porqué lloraba tanto. “Mi madre me ha sacado de la casa y me quería golpear” Respondió la joven. El hijo del Rey quien vio salir de aquella boca cinco o seis perlas y otros tantos brillantes, le rogó que le contara cómo era posible algo tan maravilloso. Y la muchacha le contó toda la historia de lo que le había sucedido.

El príncipe real se enamoro de inmediato de ella, y considerando que el don del hada era mas valioso que cualquier dote que ninguna de las damas del reino podrían tener, la llevo sin chistar a palacio y se casó con ella. La otra hermana, mientras tanto se hizo odiar por todos de tal manera, que su misma madre la sacó de la casa; y la desgraciada joven después de tratar de convencer a muchos de que la recibieran, todo en vano; se fue a morir al fin del bosque.

Moraleja: La cortesía que las almas buenas tienen, a veces cuestan penas y tristezas; pero tarde o temprano la virtud resplandece y cuando menos se espere obtiene su recompensa.

Un mes en Nunca Jamás [Parte 2]

Con Campanilla decidimos averiguar que sucedía.
Al acercarnos, los ruidos callaron. Todo se calmó, y el hada, simplemente, desapareció.
Después de recorrer el bosque por un par de horas, descubrimos algo que jamás hubieramos imaginado.
Vimos un hada a punto de combatir con una bruja…
Magias enfrentadas

Magias enfrentadas

Eso fue lo que vimos.
Y creo que todos sabemos los peligros que se corren estando cerca de un enfrentamiento de grandes fuerzas de magia. Y más aún cuando ambas magias son contrarias.

Volvimos a casa con Campanilla, como intentando escapar, porque ni ella ni yo podíamos hacer algo al respecto.

Al día siguiente vimos parte del bosque destrozado, y no vimos a ninguna de las dos protagonistas de la batalla que había ocurrido.

Recorrimos Nunca Jamás y nos sorprendimos más que la última vez, ya que ahora, lo que vimos fue… Continue reading ‘Un mes en Nunca Jamás [Parte 2]‘

Nunca Jamas en su primer año

Hoy este mágico sitio, al cual todos ustedes conocen como Mi Nunca Jamás, cumple su primer año de vida en internet. :)

Por esa razón hoy hay de regalo más imágenes ;)

Y como si fuese poco, las hadas nos regalan su canto para placer nuestro. Disfruten de estas melodías que no todos tienen la posibilidad de escuchar.

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Y la verdad que esto me tomó por sorpresa, pero aún así me enorgullece.
El usuario reyes cote villa escribió una historia y me la pasó por e-mail:

Una dama, un dia cualquiera empezo a escuchar voces en su cabeza diciendo: eres una princesa y hoy te casas con el emperador. Tus guias van a prepararte; tienes que aprender a cantar. Y le enseñaron canciones a modo de rimas, canciones al bosque, al viento, al agua  y a las emociones humanas, le mostraron como señorear los 4 elementos y predecir el futuro. En sueños y vigilia escuchaba sus lecciones confundida con su vivencia mental y su vida cotidiana, su familia y ella misma creian que estaba enloqueciendo. Pero eso era el lado bueno, en el lado malo le hicieron recordar todos sus errores, miedos, fobias y la condujeron en sueños a lugares tenebrosos donde su espiritu pagaba sus culpas mientras en su realidad la pobreza y las amenazas que recibia cobraban  vida amenazas de enfermedad para los seres que amaba las fuerzas y la salud empezaron a faltarle pidio ayuda a esos guias mentales y ellos contestaron TODO SE ARREGLARA CUANDO DEJES DE DIFAMAR NUNCA JAMÁS. Decidio no escuchar mas y aprendio a callar su mente pero aun en la madrugada la instruyen y le hacen saber que sigue presa en nunca jamas. Como se sale del nunca jamas? Podria alguien ayudarla a salir?

A todos los niños perdidos que nos visitan cada día solamente puedo decirles ¡Gracias!

El Fantasma bebedor de sangre

En tiempos tan antiguos que sólo los recuerdan aquellos a quienes se los han contado sus abuelos, vivía en la parroquia de Gyleen, en el condado de Cork, sobre la costa del Mar de Erín, al extremo sur de la Isla Esmeralda, un joven de nombre John Shea, el cual cortejaba a tres doncellas del pueblo, sin poder decidir cuál de ellas le agradaba más. Y un día en que regresaba a su casa con sus hermanas, luego de haber concurrido a la feria del pueblo de Kinsale, éstas comenzaron a interrogarlo:
—Dime, John —preguntó Susyann, la mayor—, ¿por qué no te casas de una vez? ¿Qué esperas para decidirte por Annie, Maggie o Peg?
—No puedo contestarles eso hasta que no esté seguro de cuál de ellas desea lo mejor para mí —respondió el muchacho.
—¿Y cómo harás para averiguarlo? —inquirió la otra.
—Para saberlo, hace falta que muera alguien en la parroquia —agregó John enigmáticamente—. Sólo entonces podré decírselos.
A las dos semanas de esta conversación murió el herrero del pueblo, y John acudió al velatorio y al día siguiente al funeral. Sin embargo, al llegar al cementerio, el joven no se acercó al lugar del entierro, sino que permaneció a cierta distancia, junto a un mausoleo bastante deteriorado, que distaba algunos metros de la fosa y, cuando la comitiva se retiró, aún permaneció algunos minutos allí, meditando profundamente. Luego puso su bastón de saúco junto a la puerta del panteón, echó una mirada a su alrededor, como si despertara de un profundo sueño, y emprendió lentamente el camino de su casa, dejando el bastón junto a la entrada de la bóveda.
Una vez en su casa y luego de cenar, John se dirigió a la taberna del pueblo, donde solía reunirse con otros jóvenes amigos, y dio la casualidad de que sus tres novias se hallaban allí presentes, aunque el muchacho estaba tan callado que sus acompañantes no pudieron menos que notarlo.
—¿Qué pasa que estás tan callado esta noche, John? —preguntó una de las damiselas.
—Es que lamento haber perdido mi hermoso bastón de saúco —respondió el joven.
—¿Y cómo fue que lo extraviaste? —preguntó su amiga.
—En realidad, no fue que lo perdiera —explicó John—, sino que lo dejé olvidado junto al mausoleo que está cerca de la tumba donde hoy enterraron al herrero.
—¿Y qué piensas hacer al respecto? —se interesó Maggie, una de las candidatas.
—Yo, nada; pero estuve pensando que aquélla de ustedes tres que vaya a buscármelo esta noche será la que elija como esposa. ¿Quién de las tres irá por él?
—¡Pues yo, ni loca! —respondió Annie, la mayor de las tres.
—¿Y tú, Peggy? —preguntó John. Continue reading ‘El Fantasma bebedor de sangre’

Paseo por Nunca Jamas

Supongo que se habrán cansado de leer historias universales, por eso hoy les voy a mostrar que hay por Nunca Jamás.

Hoy por hoy lo que más se ve en Nunca Jamás son conflictos de humanos y dragones.
Si bien siempre se consideraron enemigos, hay chamanes que rompen con lo establecido y hacen pactos con dragones y se llevan muy bien. Continue reading ‘Paseo por Nunca Jamas’

El Pescador y la Murdwach

Hace ya mucho, pero mucho tiempo, vivía en el pueblo de Killarney, en la más occidental de las islas Aran, en la bahía de Galway, un anciano pescador, cuya familia, compuesta por su esposa y siete hijos varones, pasaba tantas penurias económicas que muchas veces no hallaban en su casa un solo bocado que llevarse a la boca, por lo que el pobre hombre debía ir a la playa a buscar mariscos con que alimentarlos, cuando las galernas invernales no le permitían salir a pescar con su maltrecho bote.

Pero cierto día en que regresaba al hogar sin haber podido atrapar un solo pez, vio surgir del mar a una hermosa mujer de largos cabellos verdes, que se dirigió a él de esta forma:

Pobre pescador, me entristece verte tan desdichado. Concédeme a tu hijo mayor en matrimonio para mi hija, y yo te ayudaré, y ya no volverán a pasar penurias ni tú ni tu familia.

—No me agrada la idea de darte a mi hijo ahora que, por su edad, ya es casi capaz de ayudarme a mantener la casa.

—Puedes mantenerlo contigo hasta que haya cumplido los veintiún años —concedió la murdwach, pues de una de ellas se trataba—. Pero luego lo llevaré conmigo, y tú recibirás de mí mucho más de lo que él podría darte con su trabajo. De cualquier manera, tú tienes muchos hijos, y puedo asegurarte que estará muy bien con nosotros.

Pensando en el triste regreso a su casa sin un solo pescado para alimentar a su familia, el pobre pescador le prometió a la murdwach que le daría a su hijo mayor cuando cumpliera la edad requerida, y ella le respondió:

—Ahora ya puedes arrojar tus espineles cuando quieras, y obtendrás toda la pesca que necesites. Continue reading ‘El Pescador y la Murdwach’

LOS DESEOS PELIGROSOS

Paddy Dennison, quien había nacido y vivido toda su vida en el poblado de Dough Beg, en la región de Donegal, en el Ulster, era un hombre trabajador, recto y honrado, de carácter jovial y dicharachero, buen amigo y mejor esposo, que sabía mantenerse sobrio la mayor parte del tiempo, especialmente durante el día. No obstante, al carecer de un mísero trozo de tierra de su propiedad y no tener demasiadas luces, excepto su capacidad para el trabajo duro, también era extremadamente pobre, de una pobreza rayana casi en la indigencia.

Claro que la miseria no era algo que preocupara exageradamente a Paddy durante el verano, ni en la época de la cosecha, en que siempre se ponía de manifiesto la solidaridad de los vecinos y, quien más, quien menos, él recibía el apoyo de algún brazo fuerte para ayudarlo a levantar el grano. Pero los inviernos eran otro cantar, y el rigor del frío y la falta de alimento adecuado hacían que se lamentara amargamente de su falta de fortuna. Para colmo de males, Paddy no tenía el más mínimo talento para ahorrar en las épocas de ventura, y cuando tenía algo de dinero en los bolsillos, lo gastaba como si fuera su única misión en la vida. Como consecuencia, al poco tiempo andaba quebrado y pasaba hambre y, lo peor de todo, es que se lo hacía pasar también a su esposa, Joaney. Continue reading ‘LOS DESEOS PELIGROSOS’

Sexto dia fuera de Nunca Jamas | Guerra

Lamentablemente una vez que salimos de la casa de la princesa Kwil caminamos todo el día hasta la noche, donde paramos en un bosquecito a dormir.

El bosque sexto dia

Al principio lo veíamos como un tranquilo bosque pero, al tiempo de estar ahí, empezamos a sentir la tensión del ambiente. Y notamos que un escuadrón de elfos que deambulaban por el puente que cruzaba el río que dividía el bosque. De un lado había humanos, del otro elfos y duendes compartían su lugar.

Al llegar la noche, seguía habiendo movimiento en el bosque. Campanilla y yo suponíamos que se venía algo grande. Algo grande estaba por suceder y realmente era así. Cuando empezamos a caminar por las orillas del río siguiendo el camino que costeaba a una de las montañas, encontramos otro puente que se anteponía a una catarata. En él, unos duendes llevaban caballos que parecían pertenecer a un ejército. Continue reading ‘Sexto dia fuera de Nunca Jamas | Guerra’




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