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Category Archives: aventuras

Brisa y el Topo

Hace cientos de años, en una pequeña aldea en medio de la llanura, vivía un matrimonio de pobres campesinos cuya única fortuna era una choza y unas pocas tierras. No obstante, veían compensada su pobreza con la bondad de su única hija: Brisa.
Un día la niña vio un grupo de chiquillos que maltrataban a un pobre y herido topo, que estaba perdido. Entonces, Brisa se acercó y les quitó el topo, al tiempo que los reprendía por su mala acción. Luego se internó en la llanura y dejó en libertad al animal. Observó cómo el topo se introducía veloz en la tierra, y cuando no lo vio mas, volvió satisfecha a la aldea.
Pasó algún tiempo hasta que una mañana, la niña sintió que se desmoronaba el suelo de su choza bajo sus pies; entonces vio estupefacta cómo el mismo topo que ella había salvado aparecía entre la tierra removida del suelo de su choza.
El animal le dijo que la reina de las profundidades, que conocía el buen corazón de la muchacha, lo enviaba para conducirla hasta su palacio para casarla con su hijo, como premio por su buena acción. Brisa aceptó de inmediato y comenzaron a descender por miles de laberintos y túneles hasta llegar a la ciudad subterránea, Miná. Todo allí era de piedras preciosas y metales valiosos: las casa, los árboles, las calles, los tejados, los frutos.
Brisa estaba muy sorprendida aún cuando vio a un hermoso joven que se le acercaba con paso decidido; era Ónix, el hijo de la reina de las profundidades. El la recibió como si ya estuvieran casados, y ella lo aceptó como marido casi de inmediato. Juntos vivieron en una completa felicidad. Todos colmaban a la joven de atenciones y entre tanta delicia, la niña no sintió que pasara el tiempo. Pero ¿qué importaba? La vida en aquel lugar le parecía extraordinaria.
No obstante, un día se acordó de sus padres. ¿Qué sería de ellos? Seguramente estarían sumamente preocupados, sin saber adónde había ido su hija. Y desde aquel momento, la tristeza se apoderó de ella. Sólo quería volver con sus padres, para que ellos también disfruten de la felicidad de aquel lugar. Entonces le dijo todo lo que sentía a su esposo, quien intentó por todos los medios que Brisa se quedara allí. Le ofreció un nuevo y magnífico palacio, una vida sin preocupaciones, su reino y su amor para siempre. Pero ella seguía firme.
Cuando Brisa partió, la tristeza del príncipe fue inmensa, pues sabía que no volvería a verla, pero también sabía que había un juramente que le impedía explicar las razones de su súplica así como develar al mundo exterior los profundos secretos de su reino subterráneo. Entonces la dejó partir, pero no sin antes regalarle una hermosa y extraña piedra.
Pronto brisa perdió de vista la ciudad, sus palacios y su príncipe. Nuevamente estaba en su tierra, y le parecía que su vida en ciudad de Miná había sido un sueño, algo lejano. Entonces se encaminó a su casa, pero no reconoció la aldea. Estaba cambiada, muy cambiada. Las casa eran más grandes, los techos eran de tejas en lugar de paja. No obstante, esta era su aldea, lo sabía, lo presentía, estaba segura.
Preguntó a algunos parroquianos por sus padres, pero nadie supo responderle, nadie los conocía. Hasta que por último le preguntó a un anciano famoso por conocer miles de las historias de los antiguos habitantes del lugar y conocer sus vidas. Brisa se dirigió a él y le preguntó dónde estaba la casa de sus padres. El viejo pensó unos instantes y luego le dijo que un matrimonio había muerto hacía más de cien años, y que se contaba que su única hija una vez se había internado en la llanura para no volver jamás. Brisa comenzó a comprender que en la ciudad subterránea el tiempo no existía. Lo que se le habían antojado unos pocos días de placentera y absoluta felicidad eran, en realidad, más de cien años.
Repentinamente, sintió que sus fuerzas se extinguían, que todos los años que había estado fuera de casa caían sobre sus hombros, que la vida la dejaba. Y sus cabellos comenzaron a crecer y a teñirse de blanco, su piel se arrugó, y sus músculo crecieron junto con sus huesos, como envejeciendo rápidamente. Entonces comprendió los vanos intentos de su esposo por retenerla, y quiso volver con él, pero era demasiado tarde. Cuando por fin cayó al suelo, sus pensamientos de apagaron, sus ojos dejaron de ver y su piel se enfrió tanto como la roca.
brisa-y-onix-203x300 Brisa y el Topo

Paseo por Nunca Jamas

Supongo que se habrán cansado de leer historias universales, por eso hoy les voy a mostrar que hay por Nunca Jamás.

Hoy por hoy lo que más se ve en Nunca Jamás son conflictos de humanos y dragones.
Si bien siempre se consideraron enemigos, hay chamanes que rompen con lo establecido y hacen pactos con dragones y se llevan muy bien. Read More »

Sexto dia fuera de Nunca Jamas | Guerra

Lamentablemente una vez que salimos de la casa de la princesa Kwil caminamos todo el día hasta la noche, donde paramos en un bosquecito a dormir.

El bosque sexto dia

Al principio lo veíamos como un tranquilo bosque pero, al tiempo de estar ahí, empezamos a sentir la tensión del ambiente. Y notamos que un escuadrón de elfos que deambulaban por el puente que cruzaba el río que dividía el bosque. De un lado había humanos, del otro elfos y duendes compartían su lugar.

Al llegar la noche, seguía habiendo movimiento en el bosque. Campanilla y yo suponíamos que se venía algo grande. Algo grande estaba por suceder y realmente era así. Cuando empezamos a caminar por las orillas del río siguiendo el camino que costeaba a una de las montañas, encontramos otro puente que se anteponía a una catarata. En él, unos duendes llevaban caballos que parecían pertenecer a un ejército. Read More »

Quinto dia fuera de Nunca Jamas | Una historia especial

Después de haber perdido el álbum fotográfico :( seguimos este interminable viaje que cada vez nos hace más grandes.

Esta vez encontramos a una princesa. Esta vieja princesa nos invitó a su casa, donde pudimos descansar un poco.

Mientras Campanilla y yo dormíamos, ella nos preparó un almuerzo que resultaría inolvidable.
Al despertar, me encontré con que era el único durmiendo allí, Campanilla y la princesa Kwil no estaban. Pensé por un momento que me habrían abandonado para siempre, pero a lo lejos logré divisar unas risas, entonces recorrí toda la casa y no logré encontrarlas.

Dos minutos más tarde las vi venir a las dos con un hermoso unicornio.
Campanilla me contó alucinada que el paseo en unicornio fue fantástico y que ambas habían descubierto nuevas flores que crecían frente a un lago, que las usarían para complementar el almuerzo.

A fin de un poco tiempo almorzamos. Las flores que habían traído tenían un gusto diferente a todo lo que habíamos probado, pero me recordaba a algo.
Y en el momento que tragué el primer bocado me di cuenta que era lo que me recordaba. Me recordaba a la fuente de vitalidad por la que pasamos el primer día, solo que esta vez no tuvimos que esperar dos días para ver los resultados.

Ni en Campanilla ni en mi se vieron cambios drásticos, pero si en Kwil.

La anciana se fue tornando cada vez más bonita y resultó ser una bella princesita. Había vuelto a ser joven.
La princesa no podía creer que eso fuese posible, Campanilla y yo nos miramos con una mirada de complicidad y ella se sonrojó.

Después de haber estado hablando varias horas con la princesa, Campanilla y yo seguimos nuestro viaje. Nos despedimos de la princesa y continuamos caminando…La joven princesa Kwil y su unicornio

Cuarto dia fuera de Nunca Jamas | Album de fotos

Después de dejar a Shinoflow, con Campanilla continuamos viaje…

En el camino encontramos un viejo álbum fotográfico. Realmente no se de quien era, pero supongo que era de algún travieso viajero. Junto a él había una nota:

He desperdiciado la mitad de mi vida fotografiando a seres como tales. Hubiese usado esa mitad de mi vida en convivir con ellos.

En fin…

Aquí les muestro algunas de las que más me sorprendieron Read More »

Tercer dia fuera de Nunca Jamas y una sorpresa

Campanilla y yo seguimos nuestro rumbo.

Recordamos los lindos pasajes de las hadas mientras atravesábamos la playa de las cenizas y llegar al Castillo de elfos superior. Fue ahí donde encontramos una sorpresa muy grata y digna de encontrar en un viaje como este. Read More »

Segundo dia fuera de Nunca Jamas

Seguramente habrán esperado ansiosamente para saber que nos ocurrió a Campanilla y a mi.

A decir verdad, por fuera no notamos ningún cambio. Pero realmente fuimos renovados espiritualmente, o eso parece.

Completamente llenos de vida, Campanilla y yo corrimos por los bosques. Jugamos por mucho tiempo, hasta que oscureció. Pasamos la noche en los bosques, y al otro día, bien temprano, partimos nuevamente.

Nos detuvimos en una cascada para asearnos y beber un poco.
Luego la descendimos, y nos detuvimos en el lago que se formaba con la caída del agua que la atravesaba.

Encontramos un pequeño dragón de un fuerte color verde que estaba haciendo lo mismo que nosotros. Viajaba.
Iba en busca de algo. Read More »

Primer dia fuera de Nunca Jamas

Al salir unos días de Nunca Jamás con Campanilla decidimos antes de iniciar el “gran viaje” pasar por la fuente de vitalidad.

Es una fuente que emana un líquido parecido al agua, pero de una consistencia un poco más espesa. Este líquido es un elixir de la vida, uno de los tantos que hay, natural.

Si uno bebe de este elixir, si ha tenido una vida pura, dormirá dos días seguidos, y al despertar se sentirá un poco cansado. El cansancio se da porque uno está inconsciente por dos días pero dentro de uno pasan mil cosas por segundo. Son muchos los cambios internos que uno tiene.

Lo bueno de esto es que mejora la calidad de vida de los habitantes de Nunca Jamás, y revitaliza cada uno de nuestros sentidos.

Con Campanilla bebimos juntos de él, para estar sincronizados cronológicamente.

Fuente del elixir de vida pura

De momento nos recostamos para prepararnos a millones de cambios.

Ausente de Nunca Jamas

Hoy quiero informarles que voy a estar ausente de Nunca Jamás, ya que teníamos pensado irnos con Campanilla a recorrer otros países mágicos.

Así que ya mismo nos estamos yendo.

Gracias a un talismán que traje de el mundo dragón, podemos teletransportarnos y así ahorrarnos mucho tiempo valioso.

Por el momento tenemos pensado pasar por:

  • El mundo de musical de duendes
  • Las grandes maravillas mágicas
  • Las profundidades del océano feérico

Y quizás encontremos algo más en el viaje, por el momento esos son únicamente los lugares en donde tenemos pensado estar.

Saludos desde Nunca Jamás!

El arcoiris en Nunca Jamas

Hoy, al despertarme, noté que el cielo en Nunca Jamás era completamente diferente a lo que estoy acostumbrado a ver.

El cielo se veía recorrido por una amplia gama de colores que lo atravesaban en su totalidad, iba desde el oeste hasta el este sin ninguna discresión. Los pájaros lo acompañaban alegremente entonando melodías sinfónicas que incitaban a uno a correr por las praderas de Nunca Jamás hasta caer rendido del cansansio a seguir observándolo.

De ipso facto salí corriendo a buscar a Campanilla para enseñarle como estaba Nunca Jamás hoy. Pero parecería que ella ya se había enterado. Porque cuando la fui a buscar, encontré una carta que decía:

Llegas tarde. Apúrate y me encontrarás!

Entonces salí a dejar fluir las emociones de frenesí y alegría que me atravesaban en ese momento. Corrí, corrí, corrí y corrí mucho más aún. Pero no me cansaba, era algo increíble.
Nunca me había pasado algo así. Entonces empecé a notar que los pájaros trazaban un recorrido en el cielo con su melodía. Decidí seguirla para ver hacia donde se dirigía. Read More »