Monthly Archive for December, 2007

Quinto dia [Segunda parte]

Una vez que estabamos en el castillo invisible, Merlín y yo nos aventuramos a encontrar a Campanilla.

Si el primer castillo era atormentador, entonces este es horripilante. En este nuevo castillo hay dragones hasta abajo de las baldozas del suelo.

Atravesamos la puerta principal, a la que le seguía un largo pasillo con unas puertas de madera oscura y unas barras de acero de forma horizontal que parecían muy fuertes, muy altas, a ambos lados. En la segunda puerta me detuve a observar de cerca la seguridad de la puerta. Parecía que ahí dentro guardaran algo muy valioso, o algo que no debería conocerse, o bien podría estar Campanilla en cualquiera de esas habitaciones cerradas por esas puertas.
Saqué mi espada casi por instinto e intenté romper una de las puertas con un fuerte ataque, pero no le hice ni un rasguño. Nada.

Merlín me advertió que no intente abrir ninguna puerta, porque podría haber cualquier cosa, o podría haber algún hechizo para el que abra esas puertas.
Entonces entendí, y seguimos por el pasillo. Continue reading ‘Quinto dia [Segunda parte]‘

Quinto y ultimo dia en el castillo dragon

Así es, leíste bien… Quinto y último día.

Seguramente recordarás que estuve atrapado en unos escombros, y después de un agetreado día de escapismo, logré salir y me fui directamente a descansar porque ya era tarde… Enfrenté este quinto día de la mejor manera posible, y bueno… Ahí están los resultados… :)

Este último día, lo voy a dividir en dos etapas. Hoy les hago entrega de la primera etapa…

No te pierdas lo que pasó. Click en el título para leer lo que pasó, o en el siguiente link –> Continue reading ‘Quinto y ultimo dia en el castillo dragon’

Buenas y malas noticias

Antes que nada me gustaría pedirles perdón a los que vinieron en estos días esperando las nuevas noticias, que no he publicado. El motivo es que en el castillo dragón no hay wi-fi… :P

En fin…

Como les conté antes, con mi nueva espada y con todo un día por delante, salí a buscar a Campanilla.

Voy a tratar de ser lo más expresivo posible porque fueron días muy agitados estos.

El segundo día comencé a buscar a Campanilla y fui sorprendido por una manada de dragones que se habían enterado de mi presencia en el castillo y estaban reunidos planeando el ataque para impedirme reencontrarme con Campanilla:

Reunión de Dragones

El tercer día fue un tanto más complicado…

Los dragones me siguieron durante cuatro o cinco horas sin atacarme, para luego sorprenderme con un ataque sorpresa que destruyó una parte del castillo y quedé encerrado entre los escombros que formaban las paredes de una amplia sala, que antiguamente podría haber sido un gran comedor o algo similar.

El cuarto día estuve intentando salir con vida de los escombros. Practicamente estuve un día y medio atrapado por los escombros. Cuando logré salir ya era de noche.
Regresé a la habitación en la cual pasé la primer noche para descansar…

Ahora hay que enfrentar un nuevo día…

Segundo día en el Castillo Dragon

Después de una noche temerosa, con mi nueva espada tan poderosa como la excalibur, me sumergí en una expedición con la idea de encontrar donde está Campanilla.

El primer pasillo lo superé tranquilo, sin problemas. Pero cuando me adentré en el segundo, me desvíe hacia la derecha, el lado contrario a donde se encuentra la habitación donde pasé la noche. Y después de caminar un sendero largo y oscuro, me encontré con pozo. De  hecho, me lo encontré abajo… Me caí.

Cuando levanté la cabeza me sentí perdido. Muchas luces que venían de antorchas, caminé en la única dirección disponible. En el momento que empecé a ver el sol que se colaba entre unos huecos que quedaban entre las rocas que formaban las paredes y el techo del pasillo, corrí para ver si encontraba una salida. Fueron unos agotadores 10 minutos hasta llegar al lugar en que entraba directamente la luz del sol. Pero ver el sol no era mi principal preocupación…

Cuando vi lo que me esperaba casi olvido todo, y quise escapar, pero recordé que estaba ahí buscando a Campanilla:

 Buscando a Campanilla en el Castillo Dragon

Cuando me preparaba para dar un ataque, identifiqué al Dragón. Era el que me había traído.  Es por eso que no nos enfrentamos…

Me guió por un camino hasta llegar a otro laberinto… Me dijo que si me perdía, el me ayudaría a continuar mi búsqueda.

Sigo buscando a Campanilla.

Por otra parte, Merín encontró un conjuro para tranquilizar a estas criaturas, los dragones.

Mañana les dejo más noticias.

Dentro del castillo Dragon

¡Después del viaje hacia el Castillo Dragón, por fin llegamos!

El Dragón me dejó en una roca próxima a la puerta principal, la cual estaba muy bien ornamentada con unas grandes columnas que representaban a dos dragones en medio de una batalla. Puedo afirmar que era muy estremecedora la columna, y más sabiendo que tranquilamente un dragón podría atacarme en cualquier momento. Fue escalofriante.

Decidí dejar todas mis alucinaciones de una vez por todas y entrar, dejando todo el pasado atrás. Se que puedo morir en esta aventura, pero hago todo para recuperar al hada Campanilla. Arriesgo mi vida y todo Nunca Jamás por ella. Dejo todo atrás, todo.

Mientras caminé un largo pasillo cubierto por una gran alfombra roja e iluminado por unas antorchas en forma de cabeza de dragón. Estaban cada diez metros aproximadamente, por lo que no había problemas para ver, encontré una habitación completamente vacía, pero para llegar tuve que bajar a un sótano, y de ahí bajar otra escalera hasta llegar a unos pasillos esta vez más precarios. Una vez en el pasillo que me llevaba por un sendero oscuro me topé con un final, del cual salían dos caminos. Uno hacia la derecha y el otro al extremo opuesto, la izquierda.

Fui hacia la izquierda, bajé unas escaleras construidas por rocas y metales preciosos y encontré por fin la habitación. Y no creo que algún dragón pueda encontrarme fácilmente en este rincón del inmenso castillo, o por lo menos eso espero.
No hay mucho en la habitación, pero no preciso nada, ya que no pretendo estar mucho tiempo este castillo.

Después de tranquilizarme un poco, y perder las taquicardias, me recosté a descansar, pero quedé tendido por cuatro horas. Desperté por un ligero movimiento en el cofre donde duermo, el ruido de las monedas de oro me despertó. Ya desvelado, me levanté queriendo saber si había amanecido ya. Al asomarme por un gran ventanal el cual se ocultaba detrás de una lujosa cortina negra, veo… ¡UN DRAGÓN!

Dragon acuático¡Un dragón acuático se acercaba a mi habitación!
Sentí un fuerte dolor en el pecho, provocado por los fuertes latidos cardíacos. Cerré los ojos y pedí ayuda a alguien que pudiera escucharme. Merlín acudió mágicamente a mi habitación:

- ¡Merlín, tenés que ayudarme! Haz algo con es dragón…
- Tranquilo… No te hará daño. Vigila el castillo nada más. Por eso es muy importante que no intenter robar algo, o destruir algo, porque ahí sí se enfadará y nos veremos en problemas.
- Igual Merlín, tengo miedo. Mucho miedo.

Merlín comenzó a decir unas palabras que me resultaban conocidas. Cinco segundos más tarde, yo caí en mis rodillas y si no hubiese tomado una suave manta, donde reposé mi cabeza, me hubiese golpeado muy fuerte.
Merlín me había lanzado un conjuro para dormir.

Dos horas más tarde, desperté. Merlín seguía ahí, en la habitación. Parecía que planeaba algo, o por lo menos eso demostraba su expresión de concentración en su rostro.

“Pequeño Principito, llegó la hora.” me dijo, y me brindó una espada.
“Con esta espada, no temás. Es muy poderosa.”

Sí, le dije. Pero voy a tener miedo de todas formas.
Para mi no es algo habitual tener que enfrentarme con dragones. Ni mucho menos. Ni si queira quiero enfrentarme con dragones, pero no me queda otra alternativa.

Así fue como pasé la primer noche en el castillo dragón.
Ahora me estoy marchando de la habitación, en busca del hada campanilla.

Adentrando al Castillo Dragon

Se que estuve muchos días sin informarle como va esto de recuperar a Campanilla, pero esto es más peligroso de lo que parece.

Después de parar en una roca con el dragon que me lleva, nos decidimos a dirigirnos hacia el castillo.

Pero la expedición comenzó a la madrugada, en lugar de la tarde como se ve en la foto, y descubrimos que además de los dragones que ya habíamos visto, hay un dragón acuático que lo protege. Un dragón acuático guardián.

Por el momento nos estamos refugiando muy cerca del castillo.